martes, 6 de abril de 2010

Reconocer los Errores.

Solemos creer que siempre tenemos la razón, que nuestras decisiones son las que dan en el clavo, sin embargo, existen ocasiones en dónde chocamos de frente con la contrariedad de que no podíamos estar más equivocados, nos ponemos a la defensiva, respondemos cualquier cosa con el afán de proteger nuestra pequeña individualidad, pero aún así, en alguna parte de nuestro ser, sabemos que estamos equivocados y que quien te lo representó tiene toda la razón.

Primero que nada, de dónde nace ésta respuesta defensiva? (que por lo demás, no nos lleva a ninguna parte) Algunos lo asocian con supervivencia, otros que es una simple negación que es la respuesta natural a algo u alguien que se opone a lo que queremos y/o acostumbramos a hacer. Si bien puede ser lo uno o lo otro, se debe estar consciente de que uno no siempre tiene la razón, puede que la oratoria salve el día, sobre todo si el otro, es tímido. (De hecho, existen técnicas viejas para convencer al otro de que está equivocado de sus propios conocimientos)

Ahora, que es lo que buscamos realmente ante una negativa en dónde no se acepta lo que uno dice? Por que sucede esto? Es la única razón el hecho de estar equivocado?

Ante la primera incógnita, el camino más corto sería desertar de la idea propia y adoptar la nueva, pero puede ser que lo que uno propuso en un principio sea la verdad y el otro lo está negando sólo por el hecho de que se contrapone a sus propias ideas y conceptos?

Lo que nos lleva a responder la segunda incógnita Siñures! (Sí, Siñures) y es que el ego es algo que nos gobierna a todos en mayor o menor cantidad, llevándonos a límites insospechados, inclusive cayendo en chiquilladas, dónde los más adultos (o los que se creen) bajan rápidamente de edad… lo que nos lleva a la tercera y ultima duda de la noche. Si bien pasa mayormente que pueda que genuinamente estemos equivocados, hay otros que les incomoda nuestra postura e irán directamente a destruir eso, ya sea cuestionando tus métodos o tal vez ni siquiera eso, sino probar la seguridad con la que planteas tu postura.

Terminando todo lo anterior, se debe tener un cierto grado y/o capacidad de abstracción para reconocer algunos de estos patrones, lo cuál nos pone a prueba, ya que si estamos equivocados o llegas hasta el final con tu argumento o reconoces abiertamente que te haz equivocado… sé que la segunda opción es la que menos se toma, pero no es la menos cierta.

1 comentario:

Romina dijo...

A veces me pierdo cuando leo tus pensamietos querido amigo, pero es algo más de mi locura supongo xD

Es cierto, es difícil aceptar tus errores, pero es aún más difícil proteger tus ideas encuentro yop. Por eso muchas veces cuando ando cansada acepto las ideas de otros con facilidad, no porque las crea mejores sino por la weba que me da ponerme a debatir.

Supongo que ese es mi aporte, también por flojera se ven amenazadas nuestras verdades xD jajaja

Abrazos!